Cómo Doblar Mi Productividad con 6 Consejos Prácticos

@Carol_Lorenzo Productividad

Doblar mi productividad es una meta muy popular al empezar un nuevo año. Para lograrlo, ya te enseñamos cómo detener a los ladrones de tu tiempo. Así que es hora de asumir el reto de doblar tu productividad con nuevos consejos prácticos:

1. Definamos metas concretas

¿Trazarme metas concretas me ayudará a doblar mi productividad? Claro que sí. Por ello, en esta nueva edición de “Negocios sobre Ruedas”, Luis Eduardo nos explica todos los beneficios de definir nuestras metas y trazar un plan de acciones para alcanzarlas:

2. Controlemos nuestro perfeccionismo

No debemos dedicar una cantidad excesiva de tiempo a actividades que no lo ameritan. Apuntar a la perfección es una virtud. Pero llevar esa búsqueda de la perfección a todas las actividades que realizamos resulta agotador e ineficaz. Al culminar una tarea, debemos intentar corregirla un máximo de tres veces y después pasaremos a otra actividad.

“Doblar mi productividad” comienza a convertirse así en una meta viable. Porque comenzaremos a trabajar con mayor eficienciaTodos tenemos 24 horas diarias y lo que nos diferencia es nuestra capacidad para aprovechar nuestro tiempo de la mejor forma posible.

3. Cumplamos con las fechas límite

Cuando no cumplimos con nuestras obligaciones en los tiempos acordados, estamos perdiendo oportunidades. Además podríamos estar dañando nuestra imagen ante las personas afectadas por nuestro incumplimiento.

Manchar nuestra reputación es grave, ya que como nos advierte el emprendedor digital Michael Fertik, en su libro “The Reputation Economy”, en la Sociedad de la Información nuestra reputación se va a convertir en “ubicua, permanente y disponible a nivel mundial”.

Por ende, cultivar una buena reputación profesional es clave. Para ello tenemos que organizarnos y coordinar nuestro trabajo con los demás. De esta manera, podremos cumplir con nuestras obligaciones en los tiempos establecidos y aprovecharemos más oportunidades.

4. Aprendamos a administrar nuestra pasión

Quienes amamos lo que hacemos corremos el riesgo de excedernos. Porque podemos llegar a dedicar más tiempo de lo normal a una tarea que nos gusta. Disfrutamos tanto el proceso de realizar esa tarea que el tiempo vuela. Pero las agujas del reloj no perdonan.

Si una persona normal podría terminar esa actividad en pocos minutos, a los apasionados nos puede llegar a tomar varias horas. Por lo cual, si la meta es doblar mi productividad, debemos aprender a dedicar una cantidad adecuada de tiempo a cada tarea.

¿Cómo podemos evitar que el trabajo nos absorba? La respuesta es más simple de lo que imaginamos:

  1. Primero, debemos enfocarnos en los resultados y mediar los beneficios que traerá la tarea que vamos a realizar.
  2. Como la cantidad de horas y energía que tenemos es limitada, hay que administrar nuestro talento y nuestras horas diarias de trabajo. Caer en excesos por amor al arte, no nos trae ningún beneficio.
  3. Además debemos aprender a delegar. Controlar todas las actividades y centralizar el trabajo son vías directas al desgaste. No delegar convierte cualquier trabajo en una fuente de conflictos interpersonales y de estrés.

5. “No” es una respuesta necesaria

En ocasiones, nos cuesta negarnos a conceder lo que nos pidan, porque queremos ser siempre amables. Sin embargo, la amabilidad excesiva es detectada como señal de debilidad. 

Todos tenemos el mismo derecho de disfrutar de nuestro tiempo. Por ello, debemos evitar que nuestra amabilidad  permita que algunos tengan tiempo libre a costa de nuestra incapacidad para decir que no

Si nos sentimos culpables al decir que “no”, busquemos formas de negociar o delegar. Personalmente, he probado a negarme y resulta muy sano. Porque hace que uno se sienta dueño de su tiempo y en control de su vida. 

6. Empaticemos con las personas de nuestro entorno

Para hacer un buen uso de nuestro tiempo, tenemos que ser empáticos. Cuando cumplimos con nuestras tareas y responsabilidades a tiempo y con la calidad requerida, estamos respetando a aquellos que trabajan con nosotros y a todas aquellas personas que se ven afectadas por nuestro trabajo.

Respetar el tiempo de los demás se traduce en una mayor probabilidad de que las otras personas nos ayuden a ahorrar tiempo. Por ejemplo, al llegar a tiempo a una reunión de trabajo y haber enviado, con antelación, cuáles serán los puntos a tratar, estamos agilizando el encuentro. Así todos los asistentes se verán beneficiados.

En resumen, estas 5 técnicas tratan de ayudarnos a analizar nuestras propias conductas e inclinaciones personales y comprender de qué forma podemos optimizar nuestro uso del tiempo para alcanzar nuestras metas, en menos tiempo.

Como ves, doblar tu productividad está al tu alcance, sólo tienes que adquirir consciencia de que el poder está en tus manos. Repite la siguiente frase para internalizarlo:

Para doblar mi productividad, voy a introducir los cambios necesarios en mi día a día.

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